Los sellos de España más buscados

Los sellos de España más buscados

A lo largo de la historia de la filatelia, han sido muchos los sellos que, por su tirada, su belleza, su rareza, o incluso por sus errores de impresión han sido muy buscados por los coleccionistas. Este tipo de piezas normalmente han visto multiplicar su valor debido a su creciente demanda. En esta entrada vamos a hacer un recorrido por aquellos ejemplares de nuestro país que han hecho las delicias de filatélicos y aficionados a los sellos, aquellos tan deseados, que han alcanzado las mayores cifras en subastas y filatelias.

El Dos Reales

Si tuviésemos que citar la pieza más codiciada, la más importante entre los sellos de España más buscados, esta sería el “dos reales de 1851”. Forma parte de una serie de seis valores y fue realizado con tan esmerado cuidado a la hora de su impresión, que existen muy pocos errores en ella, hasta el punto de ser denominada “la serie sosa”. Fue realizada por D. Bartolomé Corominas, partiendo de los proyectos realizados para una serie de monedas que no se pusieron en circulación hasta varios años después. El diseño es el mismo para todos los valores, cambiando únicamente la leyenda donde se encuentra el valor facial y el color. Se puso en circulación el 1 de enero de 1851.

 

Sello dos reales naranja de 1851. Uno de los sellos de España más buscados


El Tres Cuartos del Oso y El Madroño

El emblema heráldico de Madrid se muestra en este sello  de 1853 estampado en color bronce, cuya exclusividad reside en que su puesta en  circulación fue limitada a unos pocos meses y reducida al escaso correo interno de Madrid. Como consecuencia de esta tirada tan pequeña, el precio de este ejemplar en el mercado se fue disparando hasta aumentar 340.000 veces su valor.

El sello comparte serie con el “Un cuarto” y ambos fueron impresos en tipografía por don Bartolomé Corominas utilizando el mismo cuño, al cual se le cambió después la leyenda de valor. Existen muy pocas variedades de este sello debido al gran cuidado del diseño y a que el “Tres Cuartos”, fue el primero en imprimirse, minimizando de esta forma los errores tipográficos.


Hoja Bloque Defensa de Madrid

Los sellos y las hojitas de la “Defensa de Madrid” emitidos durante la guerra civil pertenecen a las emisiones más fascinantes de la República Española. La impresión se realizó bajo condiciones poco favorables ya que las aviones italianos (en apoyo a Franco) destrozaron parte de la imprenta y tiradas enteras de sellos, confiriendo a estas piezas peculiaridades en la impresión.

Dicha Impresión se efectuó en los talleres Rieusset, Barcelona y debido a las malas condiciones y a la mala calidad del papel, se escogió la impresión offset. La imagen del sello fue escogida deliberadamente. El motivo dominante en el sello es el Puente de Toledo sobre el rio Manzanares.  

Solamente existen 1.000 ejemplares de la hojita de correo aéreo. La emisión recuerda la Defensa de Madrid por los republicanos contra el ataque del 7 de noviembre por “los nacionales” en la guerra civil.

La hoja, de color azul verde perseguía un triple objetivo:

-          Otorgar grandes ingresos en favor de los defensores de Madrid,

-          Propaganda intensa por la gran difusión de los sellos

-          La primera emisión “Defensa de Madrid” debía de servir de contrapeso a las “Hojitas de Toledo” (Nacionales)

 

Visita del Caudillo a Canarias

Con motivo de la visita del  entonces Jefe de Estado,  Francisco Franco a las Islas Canarias, los miembros del Grupo Filatélico de Tenerife, propusieron la emisión de un sello de correo aéreo de 1,10 pesetas para celebrar filatélicamente el acontecimiento. Debido al poco tiempo del que se disponía antes de la visita, se decidió sobrecargar los sellos de 50 céntimos y los de 1 y 25 pesetas, con una sobretasa de 10 céntimos. Dichos sellos eran destinados a la correspondencia  procedente de las Islas Canarias para correo interno o para el extranjero.

En 1947, se produjo el sello de 25 pesetas de Falla, con una tirada de 200.000 ejemplares (unas 2.000 hojas), todos ellos numerados salvo unas 50 hojas aproximadamente que carecían de cifra de control. Estás hojas de reserva fueron empleadas para producir los primeros  4.000 ejemplares  del sello de 25 pesetas más 10 céntimos y por esta razón, estos sellos no llevaban cifras de control. Aun así, no fueron suficientes para los 38.000 ejemplares adicionales sobrecargados posteriormente, por lo que se usaron sellos de la tirada normal con cifra de control.

Esta distinción pasó inadvertida hasta que en 1966, el catálogo Edifil atribuyó  a cada uno de los dos sellos su propio número principal en el catálogo, provocando de esta manera una enorme subida de precio del ejemplar más escaso, el  “sin número”, que paso a ser por derecho propio un sello tipo.

 

Uno de los sellos de España más buscados. Visita del Caudillo a Canarias, sin número  

Quizás nos pueda sorprender que haya quien ande en la búsqueda de tan costosos ejemplares pero no podemos olvidar que el coleccionista es un ser apasionado y como tal, no cejará en su empeño de adquirir aquella pieza fruto de sus más ansiados deseos.  

Publicado en Historia de la filatelia

21-07-2014

Su comentario ha sido enviado con éxito. Gracias por comentario!
Agregar un comentario!
Nombre:*
Email:*
Mensaje:*
  Captcha
  Agregar un comentario!